Poesía inédita, de Pedro Antonio de Alarcón Me pones en las manos la cansada citara del dolor, hermosa mía... ¿Por qué, dime, de un alma quebrantada buscas la melancólica armonía? Si pudieran volver las muertas horas en que los sueños del amor canté, yo te brindara en músicas sonoras del sentimiento la mentida fe. Yo te embriagara de ideal ternura al compás de suavísima canción... Pero en la hiel tan sólo hay amargura, ¡y es mar de hiel mi triste corazón! No me confundas, no, con esos seres que te fingen de amor ardiente afán... ¡Risa y llanto, y dolores y placeres, sin setirlos, tal vez te cantarán! Yo, entre las cuerdas de mi rota lira, sólo encuentro los ecos del dolor... ¡Si te cantara amor, fuera mentira! ¡Maldita el alma que te mienta amor! ............................................................ ¡Ay del que un día un falso juramento bebió en los labios de gentil mujer, y hoy busca en vano en la región del viento los ecos v...