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Canto de mayo, de Manuel Reina

 CANTO DE MAYO
Manuel Reina


  Era en Mayo, ese mes de las caricias,
Lleno de rosas, céfiros y cantos;
Mes radiante y feliz en que llamean
Las almas y los cielos inflamados.

  Bajo los frescos pámpanos, que fingen
Luciente quitasol de verde raso, 
Rechiné mi cabeza de poeta
Sobre tu níveo seno cincelado.

  "Duerme, mi bien", rendida me dijiste;
Y tus sedosas trenzas desatando,
Sobre mi faz tejiste un velo de oro
Con tus rubios cabellos perfumados.

  Y me dormí. Y en sueños yo sentía
Como las alas húmedas de un pájaro,
Que rápidas volando en torno mío, 
Rozaran leves mis amantes labios.

  Era tu boca, tu adorada boca,
Rico panal de miel, flor de granado, 
Que me besaba, sin tocarme apenas, 
Para no interrumpir mi sueño plácido.

  ¡Bendito Mayo, mes de las caricias,
Lleno de rosas, céfiros y cantos;
Mes radiante y feliz en que llamean
Las almas y los cielos inflamados!


Publicado en 'Blanco y Negro', el 31 de mayo de 1891

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